Escrito por:

Buñuel en el laberinto de las tortugas: Corazón surrealista

Alejandro Ohtokani

Un romántico-crítico de la vida. Fanboy de Bergman y Walter Mercado.

25 noviembre, 2020
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Escrito por: Alejandro Ohtokani
En Buñuel en el laberinto de las Tortugas, conocemos los anhelos y fantasmas que forjaron a uno de los directores más importantes en la historia del séptimo arte.

Probablemente cuando se escucha el nombre de Luis Buñuel, viene a nuestra cabeza la imagen idealizada de uno de los cineastas más talentosos en la historia que conforma al séptimo arte, recordaremos su trabajo en Los Olvidados, El ángel Exterminador o Viridiana. 

Sin embargo, aunque su obra pareciera elevarlo por encima de la superficie que recorremos, la realidad en que son personas como cualquier otra con sus virtudes y defectos. Pues en dicha índole ocurre Buñuel en el laberinto de las tortugas, película de animación española que recientemente levantó el premio Goya, y se exhibirá en la edición número 68 de la Muestra Internacional de Cine en la Cineteca Nacional. 

Buñuel

Todo se transforma 

No soy creyente de aquella ideología donde se enuncia que el universo conspira a tu favor. Sin embargo, el azar que envuelve nuestro existir nos suele dar una cal y otra de arena, por lo que cuando algo es o no para ti simplemente sucede. Bueno, en algún momento las estrellas estuvieron alienadas para Luis Buñuel. 

En 1932 el número ganador de la lotería navideña y por lo tanto de 100 mil pesetas sería el 29757, el ticket con tal digitación pertenecía a Ramón Acín un escultor, profesor y líder anarquista reconocido en España. Si muchos/as recibiéramos la noticia que acabamos de ganar una cantidad importante de dinero, quizá pensaríamos mil usos que podríamos darle: viajar, comprar la nueva playstation o quizá tomar algún curso. Sin embargo el susodicho tenía claro el destino del mismo. 

Buñuel tenía 32 años, su filmografía se reducía a Un perro andaluz y La edad de Oro. Aunque estas últimas se tratan de obras nada despreciables, el cineasta aún se encontraba lejos de encontrar el estilo y madurez que definiría a sus más grandes largometrajes, constantemente se le señalaba como un producto de las ideas expuestas por Salvador Dalí, además que su última cinta había escandalizado a la Iglesia Católica, quienes como resultado se interpusieron para que el realizador español no volviera a filmar jamás. 

Allí es donde los dos anteriores mundos se entrelazan: al ser viejos amigos y al escuchar la problemática que experimentaba Luis, Acín prometió que si se sacaba la lotería lo ganado sería utilizado para financiar alguno de sus proyectos. Cumplido lo primero y como hombre de palabra, los ya mencionados a quienes se les sumó el periodista Pierre Unik y el camarógrafo Éli Lota, viajaron a una comunidad al norte de Extremadura para grabar un documental, el cual sería titulado como Las Hurdes. Tierra sin pan. 

Buñuel

La historia que conllevó el rodaje del mismo se desconoce en su mayoría, en su autobiografía Mi último suspiro apenas dedica unas líneas al mismo: «Aquellas montañas desheredadas me conquistaron enseguida. Me fascinaba el desamparo de sus habitantes, pero también su inteligencia y apego a su remoto país, a su ‘tierra sin pan’”. 

Sin embargo la curiosidad de lo suscitado en aquel tiempo, reside en los testimonios de aquellos que acompañaron u observaron en acción, quienes como expone el director del filme animado Salvador Simó: vieron entrar a Luis y salir a Buñuel. 

Primeramente novela gráfica -a cargo de Fermín Solís- y posteriormente llevada al cine, Buñuel en el laberinto de las tortugas explora desde la ficcionalidad lo suscitado en aquella comunidad para el icónico realizador español. 

El renacimiento

La elección de contar este relato en formato animado es un acierto, pues el mismo permite moldear la narrativa y realidad a su antojo, lo cual a su vez ayuda a explorar la psique de su protagonista, quien se encuentra atormentado por su pasado, presente y futuro, homenajeando en el camino el tono realista conjuntado con la expresión surrealista que caracterizaron al icónico cineasta.

A lo anterior debemos resaltar el trabajo de José Luis Ágreda en la área de diseño de arte y score compuesto por Arturo Cardelús, el cual refleja a la perfección la sensación de inquietud, misterio, locura y esperanza que compone a la cinta. 

El relato escrito por Simó y Eligio R. Montero, presenta en el camino diversas aristas sobre las cuales podría vestirse la conversación, por ejemplo la esencia del documental y la manipulación inherente en torno a la creación del mismo. 

Buñuel

Sin embargo su principal virtud se ubica en el tratamiento con su personaje principal, el cual no es condescendiente con el mismo, Buñuel es retratado con una personalidad impredecible e imprudente, alguien dispuesto a realizar todo lo que sea necesario para llevar a cabo su obra, inclusive asesinar animales. Pero también entendemos el lugar de donde surge su emocionalidad y actos, lo vemos como una persona con sus claroscuros, capaz de empatizar genuinamente con las personas que habitan las Hurdes y disculparse ante quienes incomodó con sus actos, lo que a su vez conforma una historia sobre amistad.

Lo suscitado en aquel poblado de Extremadura lo humanizó, en el camino denunció las desigualdades a las cuales se enfrentaba su país. Hacía el final Luis muere pero Buñuel nace, encuentra su voz y transforma su cine y a la historia del mismo. 

¿Qué esperan, Cinéfilas y Cinéfilos? ¡Corran a ver Buñuel en el Laberinto de las Tortugas!

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Buñuel en el laberinto de las tortugas: Corazón surrealista

Alejandro Ohtokani

Un romántico-crítico de la vida. Fanboy de Bergman y Walter Mercado.

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