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Día de Muertos: ¿Qué podemos esperar?

Fanny Llamas

Nací en una película de Miyazaki y quiero morir en una de Paolo Sorrentino. Creo en la magia de la metáfora. Guadalajara Jal.

31 octubre, 2019
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Escrito por: Fanny Llamas

Estás viendo la televisión o leyendo un artículo en internet cuando de pronto, ¡boom!, publicidad salvaje aparece: una nueva película animada, escenarios adornados con papel picado, calaveras de colores, altares de muertos y hasta un tierno ajolote. Luego aparece el título rodeado de mariposas amarillas: Día de Muertos.

¿Lo primero que piensas? ¡Es una copia de Coco!


Coco vs Día de Muertos

«Recuérdame», cantan en Coco de Pixar y, efectivamente, ésta se convirtió en una película inolvidable para la comunidad mexicana. Resaltó valores y costumbres positivas a través de la festividad del día de muertos, tuvo una producción animada de calidad, y además contó con una excelente distribución mundial y un apoyo excepcional de Bellas Artes y la Cineteca Nacional; todo lo que la imagen de México necesitaba.

Por otro lado, está Día de Muertos (Carlos Gutiérrez), una cinta producida por Metacube en Guadalajara Jalisco, cuya idea nació en 2004 pero se registró hasta el 2007. Como Ana y Bruno (Carlos Carrera), El Americano (Ricardo Arnaiz) y casi toda película independiente de animación, Día de Muertos recorrió un largo camino para llegar a la gran pantalla. Cuando por fin quedó fechada para su estreno en 2017, la productora decidi+o postergarla dos años más. ¿Por qué?  Ese mismo año se estrenaba Coco, y estaba claro que no había forma de competir contra el marketing y la distribución del monopolio Disney-Pixar.

Inicialmente el presupuesto de Metacube era de sólo 15 millones de pesos y la búsqueda de inversionistas para el cine independiente, que encima es animado, no es tarea fácil. 15 largos años pasaron antes de que la cinta alcanzara las salas de cine. Por si no fuera poco, en 2013 Disney solicitó el nombre Día de Muertos para el marketing de lo que sería Coco, sin embargo se retractó cuando la productora mexicana acudió al INDAUTOR a defender el registro de su obra realizada desde 2007.

Pero fuera de la clara desventaja económica, de distribución, de marketing y posicionamiento de marca, hay un sentido social importante.

 

¿Quién nos redefine?

¿Por qué nos vanagloriamos de ser percibidos y redefinidos por Estados Unidos?  Por supuesto que en Coco hubo talento mexicano involucrado en el proyecto, pero al final la visión de México quedó definida por una cultura extranjera.

Se sabe que todo el mundo tiene sus ojos en la industria Disney, consume sus producciones y, más que eso, acepta la ideología que ésta propone. En medio de una situación de extrema violencia, México necesitaba ser elevado ante el mundo por sus bondades, pero ¿qué tan cierto es esto? No cabe duda que el equipo de Coco hizo un excelente trabajo de investigación, pero tampoco se puede ignorar dos cosas: Primero, la caricaturización y estereotipo del mexicano impreso en la cinta; y segundo, la inmovilidad de las tradiciones que desea imponer. 

El tráiler de Día de Muertos, en cambio, resalta a personajes con diversidad en color: no todos son específicamente morenos. La cinta tiene la oportunidad de exponer una sociedad mexicana menos caricaturizada y más cercana a la realidad. En este caso el argumento gira en torno a Salma, una chica que emprende un viaje para conocer a sus padres y construir su identidad.

¿Dos visiones de la migración?

Los constantes esfuerzos de Estados Unidos por levantar muros een la frontera con México son latentes en la película.

En Coco la migración es concebida como el caos, mientras que la familia y las costumbres son el ideal.  La imposición de un país dominante es latente: la cinta se mueve entre un “Mejor zapateros, pero juntos” y un “No emigres, confórmate.” Coco transmite un mensaje de conformismo bajo una superficie que parece hablar de tradición, identidad y familia.

Desde el principio, la película narra cómo el tatarabuelo, padre de la abuela Coco, abandonó a la familia para volverse músico y nunca regresar. Finalmente se descubre que Héctor, la calavera que acompañó a Miguel en su viaje por el mundo de los muertos, es su verdadero tatarabuelo y éste se arrepiente de haber elegido el camino de sus sueños y abandonar a su familia. De cualquier forma, en Coco la emigración acaba siendo satanizada.

Sobre la trama de Día de muertos, mi predicción es la siguiente: La cinta de Metacube abordará la importancia de la familia para la conformación identitaria del mexicano, usando el concepto del abandono desde una vía más humana. En Coco, se explora el abandono satanizando la migración, e imponiendo la idea de que la tradición es inquebrantable y quien se atreva a salir del pueblo está destinado al caos. En Día de Muertos, el abandono se explorará únicamente a través de la muerte, un destino que no puede ser elegido y por lo tanto no compromete las decisiones de los protagonistas.

¿Por qué seguimos orgullosos de estar bajo la sombra de un monopolio como Disney? ¿Qué mejor que ser redefinidos como mexicanos por una cinta mexicana?


¿Por qué ver Día de Muertos?

Las quejas siempre giran sobre el mismo eje: la calidad. El presupuesto de Coco difiere mucho  al de Día de Muertos, por lo tanto la animación no es comparable. La cinta llega a cines después de 15 años de camino y un montón de tropezones, con una idea concebida siete años antes que la producción de Pixar y un retraso de dos años.

Día de Muertos trae una historia hecha con amor, talento mexicano y valentía que se abre paso a competir con Disney.

No dejemos que solamente sea vista como una copia de Coco.

Cinéfilas y cinéfilos, ¿ustedes qué esperan de Día de muertos?

 

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Fanny Llamas

Nací en una película de Miyazaki y quiero morir en una de Paolo Sorrentino. Creo en la magia de la metáfora. Guadalajara Jal.

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