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Diego Luna: El charolastra que conquistó al cine

Alejandro Ohtokani

Un romántico-crítico de la vida. Fanboy de Bergman y Walter Mercado.

28 diciembre, 2020
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Escrito por: Alejandro Ohtokani
Diego Luna cumple 41 años y qué mejor manera de celebrarlo que haciendo un repaso por su carrera. 

Hoy en día probablemente no exista mexicano/a que no reconozca a Diego Luna, ya sea como charolastra o rebelde galáctico debido a que su imagen se ha posicionado en el inconsciente del colectivo nacional. Quizá desde la aparición de Pedro Infante y Jorge Negrete en Dos Tipos de Cuidado, ninguna dupla como la conformada por el susodicho y Gael García Bernal ha encantado y creado tanta simpatía con el público del país. Por lo que hoy en su cumpleaños 41, repasemos su carrera y el porque se ha ganado ese lugar.

Diego Luna

La actuación en el ADN

Sus padres nunca se dedicaron a la actuación, sin embargo ambos eran apasionados por la realización teatral: su madre Fiona Alexander se desempeñaba como diseñadora de vestuario, mientras que su padre Alejandro Luna fungía como escenógrafo. Tras la muerte de la primera cuando Diego apenas contaba con dos años, su progenitor lo llevaba consigo a su espacio de trabajo. 

Creció en los camerinos como narra para la revista 192: cuando su papá fue nombrado director de teatro del INBA el pasaba su día entero en el Centro Cultural del Bosque, donde se metía a los ensayos, veía las representaciones finales, se volvió parte de los técnicos al punto que veían fútbol juntos e inclusive realizaba negocios: “llevaba refrescos o  vendía condones a los actores. Me gustaba mucho la vida ahí y odiaba la escuela.”

En esos espacios fue donde pisó por primera vez el escenario, a los 6 años participó en la realización De película, obra al mando de Luis de Tavira. Años más tarde aparecería en la pantalla chica en la novela de Televisa El abuelo y yo, protagonizada por Gael García Bernal, con quien poseía una gran amistad desde pequeño pues al igual que él, su niñez fue en el teatro, sus madres trabajan en la misma área mientras que el padre del susodicho laboraba en la actuación.

Su primera participación en un largometraje fue bajo la producción de Luis Estrada en Ámbar, sin embargo fue hasta 2001 bajo la dirección de Alfonso Cuarón en Y Tu Mamá También, que la dinámica de amistad con Gael los llevaría a alcanzar una nueva dimensión en su carrera, pues precisamente fue la relación entre ambos  lo que los haría ser seleccionados para co protagonizar junto a Maribel Verdú, unroadtripd donde se involucran en un triángulo amoroso. 

El filme estuvo nominado a Mejor Guión Original en la edición de 2003 de los premios Óscar, y las interpretaciones brindadas por sus protagonistas masculinos le significaron el premio Marcelo Mastroianni en el Festival de Venecia, presea otorgada a la interpretación revelación. Tales reconocimientos apenas serían el inicio de una carrera en ascenso. 

Diego Luna

El arribo a Hollywood

Para Diego la historia de Frida Kahlo no lo era desconocida, principalmente porque su residencia en Coyoacán se encuentra cerca del estudio de Diego Rivera, algo similar a lo que ocurre con la casa de Kahlo, la cual se ubica a algunas cuadras del hogar de su padre. 

Así que cuando fue contactado para participar en la biopic de la artista no dudo ni un segundo en aceptar, allí compartió su amor por el teatro con la directora Julie Taymor, además de pantalla con Salma Hayek, quien protagoniza la cinta y curiosamente aparece indirectamente en una escena icónica en Y Tu Mamá También. Nuevamente  Luna se vería involucrado en una producción nominada y ganadora de los Premios Óscar.

Después de aprender a bailar para su papel en Dirty Dancing: Havana Nights, y tras observar su trabajo en la obra de Cuarón, Steven Spielberg lo invitó a participar en el largometraje encabezado por Tom Hanks: La Terminal, una obra feel good donde interpreta a Enrique Cruz, un chico que lleva comida de un lugar a otro en el aeropuerto y se encuentra enamorado de una policía de migración -Zoe Saldaña-, por lo que pide la ayuda del protagonista para conquistarla. 

Sobre dicha experiencia el actor se declararía sorprendido al ver la libertad con que el cineasta estadounidense llevaba a cabo su trabajo, lo verosímil y detallado que era el set como resultado, además cuenta como cualquier cosa que se le ocurría la hacía realidad: “(…) en un momento me preguntó que si me gustaba el fútbol, le contesté que si y organizo toda una escena donde jugaba.” 

Diego Luna

Luna confiesa que tal filmación le cambió la idea sobre la industria en Estados Unidos: “Tienes la idea que Hollywood es un monstruo, pero me encontré que existen muchas facetas y podía aprender mucho”. 

La experiencia en el país del norte continuaría bajo la dirección de Gus Van Sant en Milk, donde la haría de Jack Lira, pareja sentimental de Havey Milk -interpretado por Sean Penn-: un político estadounidense defensor de los derechos civiles de la comunidad homosexual.

En ese mismo año veríamos su regreso a México en la película de Carlos Cuarón: Rudo y Cursi, donde reencontraría con su hermano charolastra para interpretar una pareja de hermanos que viven su sueño y tragedia a través del fútbol. Sobre sus papeles, ambos protagonistas declararon que les fue difícil adoptar sus personalidades, pues Diego al ser más romántico se identificaba con Cursi y viceversa.

Para los años posteriores en su aventura en la industria del norte colaboraría con figuras como Will Ferrell en Casa de mi Padre, y con Matt Damon en Elysium: largometraje de ciencia ficción dirigida por Neill Blomkamp. 

En 2014 nuevamente se reuniría con el team mexicano, en este caso Guillermo del Toro, quien le presentaría a Jorge Gutiérrez de manera que participara en su proyecto animado: The Book of Life, del cual Luna quedaría encantado de participar brindándole voz a Manolo, pues por fin podría mostrar una de sus películas a sus hijos, a la vez que significó un gran reto ya que tuvo que interpretar clásicos como Creep de Radiohead, siendo que se considera un pésimo cantante.

Diego Luna

La fuerza esta en su camino

El actor mexicano siempre ha admitido que su formación cinematográfica fue con el cine hollywoodense, por lo que formar parte del mundo Star Wars fue un sueño cumplido. Luna recuerda a forma de broma como fue contactado por el director Gareth Edwards: “Recibí su llamada y me comentó que quería reunirse conmigo, pensé que sólo era preguntarme sobre donde se filmó Y Tu Mamá También”. 

Durante ese encuentro, Diego expone como el director le comentó todo sobre el proyecto y que principalmente le atraía que se trataba de un filme sin jedis, donde la gente que no formaba parte de ese ideal de personas grandes, rubias y de ojos azules, también podía salvar el mundo. 

A pesar de que Edwards le comentó que lo deseaba en su cinta, también le dijo que no se lo contara a nadie, lo que lo hacía sentir desconfiado y no ilusionarse. Sin embargo a las semanas recibió la noticia de confirmación, interpretaría al piloto de la Alianza Rebelde Cassian Andor en Rogue One, el primer spin-off de la saga galáctica centrado en el grupo que robó los planos de la Estrella de la Muerte, un evento que desencadena los eventos de la primera película. 

Diego Luna

Tras esa entrada a la cultura pop, Diego daría un giro de 180 grados para interpretar al ‘Jefe de jefes’ Miguel Ángel Félix Gallardo en la serie de Netflix: Narcos México. Sobre dicho papel declararía la importancia de narrar esta historia como forma de entender nuestro presente nacional y el porque la violencia ha escalado a grandes niveles, razón por la que cada día en el set le resultaba muy complicado: “la segunda temporada se acerca mucho a los 90’s, ese es el México en que nací y me preocupa ver que muchos de los nombres involucrados siguen en el allí después de tantos años, eso habla de la corrupción en todos los niveles de poder.” 

Luna también es reconocido por su labor como activista, según explica el mismo, el involucramiento en las causas sociales proviene desde su experiencia en la secundaria Centro Activo Freire: “(…) en mi salón había una imagen del Che… era una escuela que te invitaba a politizarte, a asumir una postura.” 

Y al respecto reflexiona: “Nuestra sociedad valora mucho la superficie, le teme a la profundidad, al cuestionamiento real, le gusta distraerse: esta cosa de <los mexicanos somos muy festivos y armamos revens hasta en los funerales>… pues sí, pero por qué nos encanta distraernos y no comprometernos profundamente con nada.” 

Diego Luna

Razón por la que ha aprovechado su poder de convocatoria en redes sociales para darle eco a diversas ideas y voces, lo que deriva en su serie más reciente para Amazon Prime Video: Pan y Circo, donde se debate / brinda visibilidad a temáticas como los feminicidios, la interrupción legal del embarazo, los abusos contra migrantes o la legalización de la marihuana, entre otros. 

“La fama en abstracto es peligrosa y hay que tenerle miedo porque cuando llega de golpe es imposible digerirla y es una tentación muy golosa. El ser humano se pierde ante la idea de poder y si de un día para a otro tienes un nivel de atención que no sabes controlar, eso puede hacerte mucho daño. 

Tales palabras reflejan a un actor y persona que aún con todo este brillante curriculum, en cada nueva presentación ante medios parece mantener la misma sonrisa y humildad del primer día. Sea como charolastra o rebelde intergaláctico, dichas cualidades se ha ganado nuestros corazones cinéfilos y esperemos verlo nuevamente en la pantalla grande. 

Diego Luna

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Un romántico-crítico de la vida. Fanboy de Bergman y Walter Mercado.

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