Escrito por:

Héctor Bonilla: A 30 años de Rojo Amanecer

Andrés Lechuga

Lic. en CC. de la Comunicación. Periodista de cine, y escritor. "El cine evoca la realidad y viceversa".

6 octubre, 2020
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Escrito por: Andrés Lechuga
«…decidí hacer algo fuera de Televisa y empecé a buscar algún argumento. Tanto María Rojo como Jorge Fons me recomendaron una historia que no se llamaba Rojo Amanecer, el nombre original era Bengalas en el Cielo…» Héctor Bonilla

En el marco del quincuagésimo segundo aniversario de la Matanza de Tlatelolco, y del trigésimo aniversario del estreno de la película Rojo Amanecer (Jorge Fons, 1989), tuvimos la honorable oportunidad de platicar vía telefónica con el actor mexicano Héctor Bonilla.

Quien en la cinta en cuestión, además de ser productor, interpreta a Humberto; un padre que vive con su familia en un apartamento en la Plaza de las Tres Culturas. Por lo que vive de cerca los sucesos de la noche del 02 de octubre de 1968 (¡NO SE OLVIDA!).

Héctor Bonilla


¿Cómo siente esta próxima conmemoración de los 30 años de la película Rojo Amanecer?


Héctor Bonilla: «Bueno, a mí me afecta particularmente porque es una de las cosas más grandes que he hecho en mi vida, y pues es una fecha significativa. Me parece muy bien que suceda», comentó.

Entonces, ¿Piensa usted que una película como Rojo Amanecer, continúa vigente? ¿O que es una cinta que habla de un México lejano?

Héctor Bonilla: «Bueno, no hemos tenido desde 1968 para acá, un progreso absoluto respecto a la objetividad en las decisiones políticas y en actos de salvajismo brutal para represión, véase Ayotzinapa por ejemplo, ¿no?»

De acuerdo, hablando de Ayotzinapa como usted dice, mencionemos por ejemplo la Guardería ABC, la contaminación del Río Sonora, Atenco, ¿cree usted que alguna película que aborde alguno de estos temas pueda salir en estos tiempos?

Héctor Bonilla: «Digo, es factible y sería bueno. Supuestamente con un regimen de izquierda ahora más que la protesta de esta manera, ustedes actúan en consecuencia y solucionan estos fallidos actos en contra de lo que debe ser»

Entonces, piensa usted que si Rojo Amanecer se grabara hoy en 2020, ¿todavía se grabaría a escondidas, sería censurada por el gobierno?

Héctor Bonilla:
«No creo. No es perfecto el régimen de Andrés Manuel, pero está muy, muy lejos de desencadenar una acción de esa magnitud», opinó.

Yendo hacia el final de la película donde sucede la escena de la trágica masacre familiar, nos podría platicar, ¿cómo fue el actuar en esta escena?

Héctor Bonilla

Héctor Bonilla: «Bueno, como actor muy difícil por una razón; los avatares de la producción eran tremendos, no teníamos dinero y había que conseguir cosas y demás. Y yo tenía muy poco tiempo para estudiar mi papel como actor. Generalmente lo difícil, lo abrumador, fue poder terminar la película, pero finalmente se logró ahora pues obviamente procesamos con tanta dificultad por parte del gobierno. Evidentemente del ejército, que estaba prohibidísimo que ese guión se llegara a filmar en algún momento, ¿no? Y a parte el desconocimiento en general de la gente dentro de Tlatelolco, que no sabía que había sucedido».


EL NOCTÁMBULO CAMINO HACIA EL ROJO AMANECER

Por otro lado, Héctor Bonilla nos compartió la historia de cómo llegó hasta el proyecto de Rojo Amanecer. Senda que lo encaminó con María Rojo y Jorge Fons, a un estudio no preparado acústicamente para grabar películas, y finalmente hasta el esperado estreno.

Héctor Bonilla: «Traté de hacer algo diferente dentro de la televisión. Estaba en Televisa y quería hacer otro tipo de televisión. Entonces enseñamos una telenovela que se llama la Gloria del Infierno de 1984. A pesar de que había una gran diferencia de la telenovela tradicional hecha apresuradamente, en que dos jóvenes se conocen, pasan una serie de avatares, y  se pueden juntar al final»

Continuó narrando:

«Esta era una historia con todo el ambiente […], pasó sin pena ni gloria. Me refiero oficialmente, porque había intereses creados dentro de Televisa. Les afectaba el hecho de que tuviera éxito una telenovela así. Entonces el caso es que hicimos otra después, se llamó La Casa al Final de la Calle, empezamos a ver que teníamos muchas dificultades, y claro, yo era una especie de ser extraño que trataba de penetrar un sistema, y al tratar de hacer esto, el sistema se defiende. Entonces ya había llamado a Jorge Fons para dirigir la segunda: La Casa al Final de la Calle. Mi proyecto era una obra de la escritora chilena Isabel Allende. Ricardo Rocha que en aquel entonces era muy importante en Televisa propició un desayuno entre la que tenía los derechos de todos los grandes escritores: de García Márquez, Carlos Fuentes, etc., y conmigo. Y me dieron los derechos para hacer la obra de Isabel Allende, entonces yo me avoqué a eso».

Héctor Bonilla

Héctor Bonilla: «Emilio Azcárraga estaba en los Estados Unidos porque había decidido irse para allá. Temporalmente estaba de presidente Miguel Alemán, y le interesó mucho un hombre que escribe libros, que lee libros. Le interesa mucho este proyecto tan ambicioso con un libro tan importante y estaba echado andar, pero regresando Emilio Azcárraga, toma la presidencia, y le pareció totalmente absurdo, y ahí acabó el proyecto más importante que he tenido en mis manos».

ENCUENTRO CON MARÍA ROJO Y JORGE FONS

Héctor Bonilla: «Me decidí a hacer algo fuera de Televisa y empecé a buscar algún argumento. Tanto María Rojo como Jorge Fons me recomendaron una historia que no se llamaba Rojo Amanecer, el nombre original era Bengalas en el Cielo. Y entonces, los fui a buscar y decidí creer en la película. Naturalmente nadie quería entrar. Yo supuse que era capaz de producirla, porque es una película en un cuarto, pero evidentemente no alcanzó el dinero que teníamos y al faltarme una semana de filmación tuve que ver qué hacía. Y el director de las películas de Antonio Aguilar, Mario Hernández, en primer lugar me ofreció hasta las escrituras de su casa, que evidentemente no quise aceptar y él me conectó con Valentín Trujillo. Que se asoció conmigo y terminamos esa cuarta semana que nos faltaba y así salió Rojo Amanecer». 

Andrés Lechuga: Señor Bonilla, por el momento la única forma de ver la película es a través de sitios de internet ilegales. ¿Podremos llegar a verla en algún momento en Netflix, Prime Video u otra plataforma en forma?

Héctor Bonilla

Héctor Bonilla: «En mi asociación con Valentín Trujillo había una disparidad tremenda. Él estaba dentro del condominio de productores, tenía un control total de la película. Y se exhibía sin que yo supiera con mucha frecuencia. Entonces llegué a un arreglo con Valentín Trujillo, y me deshice de mi parte de la película. Valentín se quedó con la película, y parece ser que Televisa tiene los derechos».

Para finalizar, ¿qué le diría a los cineastas en México que buscan tocar temas sensibles para el gobierno?, pero por eso mismo no se atreven

Héctor Bonilla: «Rojo Amanecer creo que es un gran gran paso, de romper la censura yo creo que desde que salió al público, creó en la conciencia de muchos cineastas para lo que querían hacer, es decir que se atrevieron a filmar ya que Rojo Amanecer pudo llegar a las pantallas con tanto éxito».


¿Qué les pareció la entrevista Cinéfilos y Cinéfilas? Recuerden que tenemos más textos referentes a Rojo Amanecer, aquí en Fuera de Foco

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Andrés Lechuga

Lic. en CC. de la Comunicación. Periodista de cine, y escritor. "El cine evoca la realidad y viceversa".

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